Prácticamente desmantelada durante los sexenios de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, «La Nueva Familia Michoacana» (LNFM) se reorganizó en las administraciones de la 4T hasta ser clasificada por el gobierno de Estados Unidos como una organización terrorista que cuenta actualmente con un ejército de 5 mil efectivos, e incluso trafica fentanilo «arcoíris» para niños en ese país, según se desprende de un análisis de la Oficina del Director de Inteligencia Nacional estadounidense.
El resurgimiento del grupo criminal se da a 18 años de los atentados con granadas contra la población durante los festejos patrios del 15 de septiembre de 2008 en Morelia –atentado del que «La Familia Michoacana» se deslindó atribuyéndolo a «Los Zetas»–, marcando un cambio en las tácticas del cártel, que hoy recurre al uso de drones cargados con explosivos.
De acuerdo con un reporte actualizado del Centro Nacional contra el Terrorismo de Estados Unidos (NCTC) consultado por La Aurora, «LNFM» encabezada por los hermanos Johnny Hurtado Olascoaga, «El Pez», y José Alfredo Hurtado Olascoaga, «El Fresa», tomó como rehén la economía de Tierra Caliente operando con impunidad mediante la extorsión a los sectores limonero y aguacatero.
Este asedio contra los productores llegó al punto de obligar al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum a ordenar en agosto de 2026 el envío de refuerzos militares a Michoacán en medio de tensiones con Washington.
Aunque «LNFM» comparte este lucrativo negocio ilegal con grupos como el «Cártel Jalisco Nueva Generación» (CJNG), «Los Viagras» y «Cárteles Unidos», se trata de una de sus principales fuentes de financiamiento, advierte el diagnóstico del NCTC, organismo adscrito a la Oficina del Director de Inteligencia Nacional.
El 6 de agosto pasado, tras la cancelación temporal de envíos de aguacate del estado de Michoacán que impuso EU por la inseguridad que enfrentaron sus inspectores, se desplegaron mil 557 soldados para reforzar la seguridad en las regiones productoras de aguacate, centros de empaque y rutas de exportación, principalmente en Apatzingán, Aguililla, Buenavista, Cotija, Los Reyes, Peribán, Tingüindín, Tocumbo y Zamora.
Después de los ataques con granadas la noche del «grito» de Independencia de 2008 en un acto que encabezaba el gobernador Leonel Godoy, el gobierno calderonista fijó a la entonces «Familia Michoacana» entre sus principales objetivos, en medio de un atentado que ha sido calificado por especialistas como el inicio del narcoterrorismo.
A esta tarea de descabezamiento se sumó la administración peñista, lo que derivó en la captura o abatimiento de sus principales líderes:
Nazario Moreno, «El Más Loco», José de Jesús Méndez Vargas, «El Chango Méndez», Rafael Cedeño, «El Cede», Arnoldo Rueda Medina, «La Minsa», y Servando Gómez Martínez, «La Tuta», entre otros.
Sin embargo, tras estas detenciones, las facciones sobrevivientes de la organización se reagruparon en la zona de Tierra Caliente bajo el mando de los hermanos Hurtado Olascoaga, dando paso a la estructura conocida como «La Nueva Familia Michoacana».
Por su poderío y peligrosidad, la administración de Donald Trump la designó organización terrorista internacional en 2025.
El Centro Nacional contra el Terrorismo de EU señala que para 2026 «LNFM» se ha convertido en una organización terrorista extranjera y uno de los cárteles de la droga más poderosos que operan en el sur de México.
«El grupo contrabandea cocaína, fentanilo —incluido el «fentanilo arcoíris», comercializado para niños—, heroína y metanfetamina hacia los Estados Unidos».
Es dirigida, como resultado de años de impunidad por alias «El Pez», por quien se ofrece una recompensa de cinco millones de dólares, y su hermano «El Fresa», por quien hay una gratificación de tres millones de dólares. El tercero al mando es Josué Ramírez Carrera, «El Tuerto», líder financiero.
Principalmente el cártel opera en Michoacán y Guerrero; también mantiene presencia en la Ciudad de México, Morelos, Puebla y el Estado de México.
«Cuenta con aproximadamente cinco mil miembros y entusiasmo tácticas y objetivos utiliza camiones comerciales y coopera con otros cárteles mexicanos para contrabandear drogas hacia los Estados Unidos.
«El grupo también participa en el tráfico y contrabando de migrantes, lavado de dinero, secuestro, tráfico de armas, minería ilegal y extorsión. La extorsión de la LNFM a los agricultores de aguacate y limón en Michoacán es una de las principales fuentes de ingresos ilícitos para el cártel».
Destaca que además ataca a funcionarios del gobierno mexicano y a miembros de cárteles rivales, y a veces utiliza drones y explosivos en sus ataques. EU señala que los tres líderes siguen operando desde México a pesar de que han sido sancionados entre 2022 y 2024 por el Departamento del Tesoro.
La Aurora de México

